¿Qué debo saber para incorporar realidad virtual a mi empresa?


Escrito el 04/12/2019 por Diego Cortés

¿Qué debo saber para incorporar realidad virtual a mi empresa?

La realidad virtual es una tecnología que llegó a modernizar muchos procesos industriales, que van desde capacitación hasta el diseño de productos y marketing. El escenario ha cambiado radicalmente en lo que respecta a costos de equipamiento y conocimiento de la industria VR por parte de los usuarios: hace unos años la pregunta era qué es la realidad virtual; Hoy, nos preguntamos cómo podemos aprovechar sus ventajas para potenciar a nuestra empresa.


A continuación presentamos algunos puntos importantes que debemos considerar al momento de decidir acerca del uso de este tipo de tecnología.


Necesidad para el uso de realidad virtual


Hay que considerar que la realidad virtual es un medio de transmisión de información muy eficiente: los usuarios quedan totalmente inmersos en un mundo virtual, con su visión y oído “cautivos” del contenido. Aquí no hay distractores, a la mayoría de la gente le resulta una experiencia interesante y reveladora.


A través de realidad virtual (VR) se puede transportar a las personas a entornos virtuales o ficticios, donde pueden interactuar en una situación o simplemente observar.


Lo más importante es determinar si hay algún proceso en la empresa que se pueda beneficiar de la tecnología.


Hay muchos casos en los que la realidad virtual puede ayudar, a continuación presentamos dos condiciones típicas:


  • Marketing: la empresa tiene productos difíciles de transportar y que se deben mostrar a potenciales clientes, por ejemplo en una reunión o un evento.
  • Capacitación: la empresa tiene procesos de capacitación que son complejos, ya sea por costos, aspectos logísticos o cantidad de personal a formar.


En el primer caso se puede crear una versión “virtual” de los productos y espacios, que se pueden desplegar mediante visores de realidad virtual.


En el segundo caso se puede crear una versión “virtual” o simulación de los procesos, permitiendo a los trabajadores aprender en un entorno virtual.



Hardware de realidad virtual


Existen diversas gamas de dispositivos y experiencias VR, con una distancia considerable entre cada una de ellas. Una forma fácil de reconocer las diferentes gamas es el sistema de tracking o seguimiento, que es el que permite calcular los movimientos que realiza el usuario con su cabeza y demás extremidades.


Un sistema básico solo hace seguimiento de los giros de cabeza: sólo sabemos si el visor ha rotado, pero no si se ha desplazado. 


Ejemplos: Oculus Go, Google Cardboard, Samsung Gear VR, etc.


Con estos dispositivos puedes mirar a tu alrededor, pero no te puedes mover ni acercar a los objetos. Estos visores en general se usan estando sentado y son ideales para observar videos e imágenes 360°.


Existen sistemas más sofisticados que hacen seguimiento de giro y movimiento de cabeza: el usuario además de girar su cabeza para mirar a su alrededor, la puede mover en cualquier dirección.


Ejemplos: Oculus Quest, Oculus Rift, HTC Vive, etc.


En este caso puedes acercarte a los objetos e incluso caminar, tal como lo harías en la vida real. Considera que para aprovechar de mejor forma estos sistemas, debes contar con un espacio despejado de al menos 3m x 3m.


Un sistema básico cuesta menos de la mitad del precio que uno avanzado, es más fácil de utilizar y requiere menos espacio. Por otra parte, un sistema avanzado ofrece una experiencia por lejos superior en todo sentido.  


Una pregunta importante en este punto es ¿Cuántas personas necesito exponer a VR simultáneamente? ¿En qué lugar? 


Si son grupos pequeños de personas y cuentas con el espacio suficiente, tal vez puedas ir por un sistema avanzado; no obstante todo dependerá finalmente del contenido a desplegar. Si solo necesitas mostrar fotos y videos 360°, un sistema básico es suficiente.



Software


En cuanto al contenido a desplegar mediante el software, hay dos líneas principales a considerar: material 360° (fotos, videos) o experiencias interactivas.


Por material 360° nos referimos a videos o fotos, que permiten al usuario observar un lugar o situación desde un punto fijo en 360°. La ventaja del material 360° es que más económico de generar: se va un lugar con una cámara especial y se levanta la información. Luego podemos “transportar” a los usuarios a ese lugar, para que puedan observar a su alrededor. La debilidad aquí es el bajo nivel de interacción: el usuario solo puede observar y escoger alternativas, no puede caminar y usar su cuerpo.


Por experiencia interactiva nos referimos a transportar al usuario a un entorno donde puede caminar, usar sus manos y ejecutar acciones más complejas. Por ejemplo: podemos llevar al usuario a una faena virtual y permitirle manejar una máquina, usando sus propias manos. Aquí se puede generar una experiencia altamente inmersiva, donde el usuario puede aprender de sus errores en un “mundo simulado”, utilizando no solo su vista, sino que también su cuerpo.


Aunque se utilice el mejor sistema de realidad virtual del mundo, si el software es de baja calidad, la experiencia no será agradable.


Una característica fácil de comprender son los cuadros por segundo o Frames Per Second (FPS): la cantidad de imágenes por segundo que el software “dibuja” en la pantalla. El software debe ser capaz lograr el mínimo requerido por el visor (por ejemplo 90 o 72 FPS). De otro modo, al mover la cabeza la imagen se verá como “retrasada” o “pegada”, el sistema no funcionará con fluidez y en algunos casos el nivel de incomodidad será tan grande que arruinará toda la experiencia. Esto sucede porque el usuario recibe discrepancias entre el movimiento realizado y el percibido, fenómeno conocido como motion sickness.


Si bien hay muchas otras características muy importantes, cualquier usuario puede apreciar si el sistema funciona de manera fluida al mover su cabeza. La fluidez y comodidad es un mínimo que se debe lograr. Si no es el caso, puede ser un problema de software o bien hardware en mal estado.



Proveedor de realidad virtual


Hay muchas empresas que se dedican a desarrollar software a medida para realidad virtual. Una buena manera de saber si tienen o no la capacidad de generar una experiencia de alta calidad es probar el software que hayan desarrollado en el pasado. Al utilizar su experiencia VR, se debe colocar especial atención en que se sienta cómoda y fluida, además de las consideraciones estéticas y de contenido. Algunas preguntas que debería hacerse al momento de probar la experiencia VR son: ¿Se transmite la información deseada? ¿Es agradable a la vista? ¿Se siente cómodo?


Otro punto clave es que el equipo de desarrollo del proveedor sea estable. Esto permite a la empresa proveedora poseer una línea editorial, una mayor estandarización de sus procesos, aumentar la probabilidad de ofrecer un servicio de soporte y generar más espacios para la generación de actualizaciones y nuevos módulos que tengan relación con el producto original.




Conclusiones


Para incorporar VR a la empresa, primero se debe determinar si efectivamente se cuenta con un proceso donde esta tecnología sea la mejor opción en términos de costo / beneficio. Al momento de evaluar a un proveedor, idealmente se deben revisar experiencias VR del mismo, ya que es la única forma de verificar calidad. Es importante comprender los alcances de la tecnología a utilizar, por lo menos sabiendo diferenciar un sistema básico de uno avanzado.


Cada día son más las empresas que integran sistemas de VR a sus diferentes procesos, esto va de la mano de la alta velocidad de los avances tecnológicos a nivel de hardware y software, y también al aumento sostenido de la exposición de sus beneficios en la población.


Aún cuando es muy valorado ir a la vanguardia tecnológica, es importante entender que ésta es un medio y no un fin. Es crucial realizar un análisis costo/efectividad antes de tomar la decisión, definiendo con claridad los beneficios esperados por la empresa y si estos son suficientes para justificar la incorporación de esta tecnología.


Habiendo definido lo anterior tendremos una mayor claridad respecto a cuál será nuestro objetivo y qué tipo de experiencia necesitamos crear. Con esta información es más fácil definir el tipo de hardware y software, siempre buscando el punto óptimo de calidad que logre transmitir el mensaje deseado.




Escrito el 04/12/2019 por