Realidad Virtual y Aprendizaje


Escrito el 25/07/2017 por Diego Cortés





Tecnología para una mejor educación





Los visores de realidad virtual o HMD (Head Mounted Display), consisten en una pantalla montada frente a los ojos del usuario. Estos sistemas hoy abren posibilidades que hace algunos años atrás lucían inalcanzables. Desde visitar un lugar virtualmente, hasta vivir situaciones y experiencias que involucren altos niveles de interacción. Si bien se puede argumentar que estas posibilidades existen desde la masificación del computador personal, lo que hoy hace gran diferencia es la alta estimulación de los sentidos: los sistemas de hoy permiten que el usuario olvide el lugar donde se encuentra físicamente y se sumerja totalmente en el contenido presentado. Sin duda, esto representa un tremendo salto, si lo comparamos con el uso tradicional del computador, donde el usuario en todo momento puede mirar fuera de la pantalla y “desconectarse” de la experiencia virtual.



Estos nuevos medios para acceder al contenido tienen la virtud de eliminar completamente los distractores, lo que los hace especialmente atractivos en educación: el alumno no se va a distraer revisando su celular o conversando, porque sus sentidos están totalmente conectados al contenido desplegado. Si los contenidos son adecuados, esto no representa para el usuario algo negativo, al contrario, él se conecta con la experiencia y por ende, tiene mejor disposición para acceder al conocimiento. Esta conexión tan intensa, puede además evocar con mayor facilidad emociones. Si el alumno observa que su vida está en peligro en la experiencia virtual, experimentará miedo y si ocurre algo inesperado, asombro. Cuando la experiencia educativa evoca emociones intensas, el conocimiento se fija con mayor facilidad. Es más fácil recordar algo cuando nos impactó a nivel emocional.



Estamos agregando a la caja de herramientas de aprendizaje la posibilidad de aprender mediante experiencias intensas y prácticas; aunque no se cuente con los medios físicos reales para hacerlo. Podemos recrearlos virtualmente; posibilidad que ha sido aprovechada por décadas mediante diversos sistemas de simulación, a los que hoy agregamos esta nueva manera de interactuar con el usuario: visores de realidad virtual. No solo hablamos de ver, sino que también de caminar y hasta utilizar objetos reales en un mundo virtual. La división entre lo real y lo virtual se hará cada vez más difusa en estas experiencias, que pueden crear una impresión duradera en el usuario.



Actualmente el reto es crear el contenido apropiado para aprovechar una tecnología, que en el futuro podría ser protagónica en educación. Tenemos las herramientas para estimular los sentidos, llevar al usuario a cualquier lugar y acaparar toda su atención. Llegamos al momento en el que la realidad virtual deja de ser ciencia ficción y se convierte en una alternativa real para acceder al conocimiento.

Escrito el 25/07/2017 por Diego Cortés